Mi editor me asignó la tarea de escribir sobre cómo funciona esto del desempleo, (Estuve tentado a decirle, “jefe, eso no es tarea fácil en medio de una recesión que desde hace 36 meses se desploma en caída libre”, pero estamos en época de vacas flacas, y sería un acto suicida contradecir al que firma los cheques, pues me arriesgo a engrosar las estadísticas de desempleo)
Le propuse, entonces, investigar tres temas:
1. El desempleo puede afectar a cualquiera.
2. Debemos aceptar la recesión, sin caer en depresión.
3. ¿Cuál es la relación entre las bolas y el empleo?
1. El desempleo afecta a carnales en todos los niveles.
Tipos más preparados que un yogurt, con muchos años de experiencia, también han caído al asfalto.
Ahí está el caso del Tiger Woods (capaz de meter una bola entre un hueco así de chirriquitico) una noche se quedó sin chamba.
(De paso, dejó desempleadas a 36 bailarinas, especializadas en la “danza del tubo”, que hoy sobreviven contándole a las revistas de chismes cómo eran los rugidos que en la intimidad les improvisaba el Tiger)
Ahí está el caso de W, que luego de 8 años de gobierno, le tocó empacar maletas e irse para su casa.
¿Quién le da empleo ahora?¿Qué colocaría W en su resumé? (Si acaso: ”experto en conducir a éste maravilloso país a la recesión más larga desde los tiempos de la Gran Depresión”)
Abundan los casos de otros personajes famosos, también desempleados.
¿Qué pasó con los famosos “Superamigos” de las tiras cómicas?
Del Supermán no volvimos a saber.
(Me pasaron el chisme que a Clark Kent lo despidieron del Diario El Planeta, cuando se redujeron los ingresos de publicidad)
¿Qué pasó con Tarzán?
(Corre el rumor que lo despidieron porque la nueva administración le exigió trabajar con corbata)
Los únicos que de vez en cuando aparecen en escena son Batman y Robin ( pero sólo como referencia ante el auge de los matrimonios entré carnales del mismo sexo). ¡Ah! Y la Mujer Maravilla (encarnada ahora por la inteligente señora Palin ex gobernadora de Alaska)
2. La segunda clave es: por más recesión, no caigas en depresión.
No te avergüences. (El desempleo dejó de ser enfermedad contagiosa de transmisión sexual)
Si crees que en el trabajo que perdiste no te reconocieron tu tiempo y experiencia, fresco, en esta nueva etapa como desempleado el gobierno sí te los reconoce.
Un desempleado que en 27 semanas no consigue chamba, ya es –según las estadísticas- un “profesional”. (Hoy contamos con seis millones de carnales “desempleados profesionales”)
Ahora, si eres de los que te quemaste las pestañas estudiando y no puedes conseguir empleo, continúa pegado al seno materno. Tus padres no te van a cobrar renta, ni comida.
(En justa contraprestación lava los platos y -sin importa el sexo en el que militas- por favor, haz pipí sentado) (No te acomplejes. Al mismísimo Jesús no se le conoció oficio ni empleo y vivió en casa de sus padres hasta pasados los 30 años)
3. Para concluir, ojo al minucioso estudio científico que se publicó sobre la relación que existe entre las bolas y el nivel del empleo, entre los trabajadores hombres:
- Los desempleados prefieren el basketball.
- Los trabajadores agrícolas son fanáticos del fútbol.
- Los trabajadores industriales se inclinan por el juego de bolos.
- Los supervisores viven apasionados por el béisbol.
- Los ejecutivos del nivel medio les encanta el tenis.
- Los altos ejecutivos prefieren el golf.
Con base en esas preferencias, los científicos concluyeron:
“Entre más alto es el cargo que los hombres ocupan, más pequeñas son las bolas”.
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VERBATIM
Recesión es cuando tu vecino pierde su empleo.
Depresión es cuando tú pierdes el tuyo.
Recuperación es cuando “W” Bush pierde el suyo.












