Tía Julia: Le escribo bastante angustiado debido a que después que celebramos las fiestas de fin de año, quedé más pelado que una bola de billar, y tengo muchas deudas debido a los regalos, muchas deudas.
Soy del pueblo de Springfield, esta hermosa ciudad vecina a Hartford, y donde los latinos nos estamos dando a conocer de una manera muy positiva. Toda mi familia vive por acá desde 1954, año en que se mudaron a esta región mi pai con mi mai y dos tíos, y por lo tanto hablamos de una familia extendida de unas 55 personas carnales que no tiene nada que ver con que comamos carne, sino que estamos relacionados por el vínculo intenso de la sangre y la hemoglobina.
En mi caso, les regalé a mi esposa una prenda cara que se la merece y que puse en lay-away desde agosto, y sendos plasmas a mis dos hijos que no dan ni las gracias y que se lo pasan texteando. También les regalé a mis padres, a dos hermanas y a un hermano, a mis cuñadas y cuñados, y con eso solamente se me fueron $1,345.27 que no deja de ser bastante.
Por supuesto que les obsequié un regalito a mi jefe que es un tipo bien decente, y a una secretaria que me ayuda mucho con el inglés. Mi esposa también insistió en que debíamos regalarle a una de sus amigas que siempre la trata bien, y a su jefa en Wallgreen.
Tía, en general, la gente agradeció, algunos regalaron, y otros recibieron pero no se manifestaron con otros regalos que era lo que yo esperaba. Lamentablemente tuvimos que usar una tarjeta de crédito de esas de un 25% de interés y con castigo si uno se atrasa 24 horas, para cubrir los gastos.
Hemos hablado con Rosalía mi esposa, y caímos en esto de echarnos la culpa por lo que se gastó, y ahora estamos enchismados desde hace varios días y yo duermo con el perro en el sótano.
Pienso que le estamos haciendo regalos a mucha gente, y algunos ni siquiera reciprocan. Todavía nos queda el Día de Reyes donde los manganzones de mi casa esperan también el regalito de Gaspar, Melchor y Baltazar. Mi esposa piensa que si no regalamos nos considerarán malos familiares carnales y esto nos atormenta a los dos.
Pronto viene San Valentín y deberemos comprar otros regalos, y luego el Día de la Madre y el de nosotros, los perros. A este punto, y aunque apoyo al presidente Obama; creo que en este país hay muchas celebraciones y por eso caemos en el uso reiterado de las tarjetitas que son el pan para hoy y hambre para mañana. ¿Cómo arreglo ahora el rollo con mi esposa? ¿Debiéramos mudarnos a otro lugar lejano para no tener que regalar a los carnales? Por dormir cerca del perro, ahora me paso rascando y por las noches, echo de menos a Rosalía.
Esperando que me responda, quedo sinceramente suyo,
Gastón
Respuesta
Querido Gastón que gastas mucho:
Bienvenido al Club de los Deudores ya que en periodo de fiestas todos gastamos lo que no tenemos para hacer regalos y de algún modo reafirmar los lazos de amistad y amor familiar, y esto es como una prueba anual muy dura para al presupuesto.
Sin embargo como bien lo mencionas, hay aquí en USA y especialmente en Puerto Rico muchas fiestas en la que se esperan obsequios y mencionaste varias de ellas, una detrás de la otra y sin que nos den un break.
Para el próximo año, con tu esposa deben establecer prioridades ya que en estos tiempos nadie tiene suficiente dinero para hacer tantos regalos a carnales o descarnados.
Una familia extendida que conozco y que viven en New London resolvieron el asunto pa’rápido y todos quedan contentos. Como en tu caso, son como unas 40 personas entre adultos, jóvenes y nenes, por lo cual alquilan un club pequeño y entre todos aportan comidas, bebida y música para hacer una fiesta familiar con un Santa secreto. En otras palabras gastan en un regalo por familia, comparten una cena, bebida y la música con el DJ Johnny Music que toca lo que le pidan, incluso aquello.
Sin embargo te deseo dar algunas sugerencias.
Con la excepción de los carnales más cercanos, haz regalos no tradicionales y me explico.
¿Tienes alguna gracia o talento escondido como dibujar, pintar, cantar, esculpir, o hacer manualidades? Si es así, comienza a hacer regalos artísticos que son baratos y que nadie puede rechazar. Lo más barato es dedicarte a la fotografía artística con cámaras digitales y aquellas que se vean mejor, vas y las amplias en CVS. Luego compras un marco de 10 dólares en especial, pones allí tu obra, la envuelves bien y tendrás un regalo que no te cuesta más de $20 dólares. Es muy importante que acompañes “la obra” con una tarjetita cara que también venden en tiendas del bloque.
Ahora bien, si tienes gracia para escribir, con unos $600 billetes te publicas un librito con tus poesías o cuentos cortos que de alguna manera impresionará a tus amistades. Firmas la primera página dedicándosela al carnal, y quedarás tan bien como si hubieses editado un CD que es otra forma de impresionar, aunque sea por lo malo.
Lo que pasa Gastón que gastas por amor, es que debemos romper con los obsequios netamente comerciales y lo que nos ofrecen los especiales de las tiendas tales como WalMart, entre otras, que te introducen por los ojos el último modelo de teléfono interplanetario, o el plasma que no cabe en tu apartamento, en incómodas cuotas mensuales.
Tengo una amiga que lo que hace cada año es preparar un delicioso arroz con dulce que hace subir el azúcar al punto que los glóbulos rojos dan saltitos, pero que uno acepta porque es tradicional y delicioso. ¿Que tal un calendario de esos que hacen en Kinko con fotos de la familia?
Habla con tu doña, le explicas estas ideas y talvez ella sepa algo de repostería y de este modo hagan los regalos que se acostumbraban antiguamente y que tienen que ver con la esencia del obsequio de fin de año.
Tienen diez meses para aprender alguna artesanía, estudiar la técnica de la foto artística, o tomar un curso de tallado en madera. Conversen lo del Secret Santa con los carnales y la fiestecita con gastos compartidos y verás como te lo agradecerán porque seguramente muchos de ellos comienzan a sufrir en octubre pensado en los regalitos.
Les deseo un muy buen año 2012, y traten de no pelear mucho con la doña mira que al final del día es lo único que te queda. Saluda también de mi parte a los carnales.
La tía Julia








Semana de Up Fronts
Aún no hemos aprendido a convivir
Deterioro general (en Puerto Rico)
Enluta la Cámara de Diputados la Cultura de Paz en México 

