sábado, 31 jul 2010

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La Voz de Conneticut

jSharing - JA Teline III

Amarga experiencia del empresario de la radio Oscar Nieves

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“Se han hecho muchos comentarios en mi contra, y  nunca dicen la verdad de lo que ha sucedido en relación a mi persona. Esos artículos han salido y yo les he leído, pero -como dije antes-, no están diciendo la verdad, por lo cual,  sencillamente quiero aclarar, qué sucedió, cuáles son la leyes y qué peligros conlleva hacer lo que yo hice: Guiar en estado de embriaguez….” Oscar Nieves.

Presidente de la emisora  WPRX -1120 AM “La Puertorriqueñísima”

El siempre caballeroso y jovial propietario de la 1120 AM - “La Puertorriqueñísima”, Don Oscar Nieves, salió de su encierro fornido y renovado, y con ganas de hacer muchas cosas nuevas en bien de la comunidad.

Luego de pagar sus errores en la cárcel, tras haber sido encontrado  culpable de manejar -por tres ocasiones-, en estado de ebriedad, el popular hombre de radio sale afuera como ejemplo, para que la gente escuche  su testimonio y se concientice de que conducir en estado de ebriedad es una cosa seria, cuya consecuencia es que  cualquier persona termine en prisión, pierda su empleo, y -que Dios no lo quiera-, acabe matando a alguien o matándose así misma, a causa del alcohol.

“La primera vez que a mí me arrestaron fue en 1999,” contaba Nieves. “En esa ocasión, al salir de una fiesta en la Ruta 84, en Middlebury, en un retén de esos que efectúa la policía, me detuvieron. Cuando me pusieron el “breath alyzer” o analizador del aliento,  determinó  que yo estaba tomado…”

En esa ocasión, el presidente de la WPRX -1120 AM, fue llevado esposado, arrestado  y llevado al cuartel de la uniformada, de donde salió con una fianza de  $ 500. 00 “Días después  fui a la Corte,  y me multaron con  cincuenta  horas de trabajo comunitario, lo cual yo cumplí”, expresaba remontándose al pasado la conocida figura radial.

“La segunda vez fue en el 2003, en Waterbury,” decía con arrepentimiento P. Oscar Nieves. “Bajo las mismas circunstancias me detuvieron, y cuando fui a la Corte, esta vez la multa fue de

$ 1,000,  cincuenta  horas de servicio comunitario,  además de asistir a  un programa de prevención del alcohol,  que  realicé sin problemas en un período de tres meses, allí mismo en Waterbury, con la organización Family Counseling.”

“Y la última vez que me detuvieron, fue en el 2006, en Branford,  y me multaron  otra vez, pagué

$ 1,000 de fianza para poder salir esa noche en libertad,” decía. “Cuando se ventiló caso, viendo que yo era un reincidente, la multa ascendió a $ 2,500 y un año de cárcel”.

Al respecto, Oscar Nieves, quiere hacerles entender de manera contundente y seria a todos aquellos que  “después de darse unos palos”, conducen sin reparos por las calles y autopistas de la región:   “La ley es bien clara en el estado de Connecticut. Cuando alguien –en un espacio de diez años, es arrestado tres veces por conducir bajo los efectos del alcohol, es obligatorio que tengan que cumplir un año de cárcel. Y eso fue lo que me sucedió a mi….”

“Yo le digo a toda mi gente, que eso no está bien, a pesar de que culturalmente nosotros, los latinos, aceptamos eso de tomarnos unos tragos y después  manejamos, porque nos consideramos súper machos. Hoy les quiero decir, que yo no quisiera que nadie pasara por las que yo pasé…”

Las reincidencias de Nieves en ponerse a guiar bajo los efectos del etílico, le costaron varios años de lucha, tiempo perdido y dinero para su defensa, que al final de nada valió porque irremediablemente lo llevó a un centro de reclusión.

“Yo traté de evitar la condena, desde el 2006 hasta el 5 de enero del 2009,” explicaba con desazón el prominente líder de la comunicación. “”Mis abogados siguieron posponiendo y posponiendo el caso, pero al final no hubo escapatoria. Ya era mandatorio que yo fuera a pagar por mis culpas…”

Ese día,  lunes 5 de enero del 2009, Oscar Nieves siempre lo recordará cuando escuchó  la sentencia del juez. “Yo no puedo describir lo que yo sentí, al ponerme los guardias las esposas y llevarme como un criminal,” especificaba. “Pero quiero aclarar, que yo nunca tuve un accidente, ni nada parecido.”

La realidad es  que Nieves fue a parar al reclusorio “Cybolsky“de Enfield, Connecticut, donde fue encerrado por espacio de un año y 17 días. “Como yo nunca había estado en una cárcel, esperaba una celda con rejas . Y  donde estuve confinado, es un dormitorio, donde llevan a las personas que tienen que estar recluidas por poco tiempo, para saldar sus deudas con la justicia.”

Ya ahora, habiendo recuperado su ansiada libertad, Oscar Nieves, mira hacia el pasado y dice: “Cuando uno  liberado,  pues uno mira los árboles,  respira hondo, mira el sol, y es cuando piensa que te han privado de tu libertad por tus errores. Porque de esto, no tiene culpa la policía, no tiene culpa  del Departamento de Corrección, no tienen culpa las cortes. Es mi culpa…,” expresaba con resentimiento propio. “Eso te pega de  tal forma,   que nunca hará nada  que te prive de tu  libertad. Eso a mí volverá a ocurrirme”

Con tan amarga experiencia, y a pocos días de haber saldado sus cuentas con la ley, Nieves, quiere ser una especie de heraldo para pedirles a todos en general que no cometan este mismo error. “Gracias a Dios que en mi caso no hubo accidentes, pero póngase a pensar: Usted puede hacerle daño a otros, ya sea a la propiedad o personales, por estar tomando. No vale la pena señores,” enfatizaba. “Yo lo sé, por experiencia propia….”

Oscar Nieves aconseja a todos aquellos que piensan ponerse al volante cuando están tomando: “Si a usted le gusta beber alcohol, cerciórese de que hay una persona con usted que no toma, y dele las llaves de su carro. Y mejor que eso: Quédese en a casa tomando…”

Finalmente,  el Presidente de “La Puertorriqueñísima”, se dirigió en términos duros a  aquellos que en un momento cualquiera aprovecharon su encierro para difamarlo. “Hay personas que hacen comentarios en detrimento de uno, que sin saber en absoluto la realidad de las cosas, asumieron cosas que no eran ciertas, señalaba Nieves. “Aunque saben que uno no es lo que ellos dicen, el solo hecho de ponerlo por escrito en un  cualquier periódico, es tan y tan destructivo.”

Al decir esto, el señor Oscar Nieves, quiso aclarar falsos rumores que hablaban de que él estuviera  involucrado en cuestiones de drogas, para lo cual sentenció: “Ellos me quisieron hacer daño, al decir que uno va preso, por cosas más serias, y no fue así. Yo pagué mis culpas por no acatar la justicia, y mi único pecado fue estar guiando en estado de embriaguez. Lo demás sobra.