
El traslado en el mes de julio de la escuela de estudios ambientales Mary M. Hooker hacia su actual localización temporal en el número 245 de la calle Locust fue una verdadera aventura. Mudar un establecimiento educacional no es tarea fácil ya que cada maestra y maestro han reunido a través de los años materiales didácticos que ocuparon decenas de cajas por salón.











