EL pasado domingo 14 de marzo del 2010, la ciudad de Bridgeport acogió en Arena at Harbor Yard el espectáculo de autos Monster Jam. El ensordecedor crujir de los motores nada más entrar fue la deliciosa bienvenida que nos daban las tremebundas máquinas, éstas provocaban una enorme excitación en el público presente, donde no sólo predominaba la presencia masculina típicamente asociada al mundo de los motores, era notorio el enorme interés que presentaban tanto para mujeres como niños.
Este espectáculo presentó una gran puesta en escena donde se podía ver claramente el afán por llamar la atención de los presentes, los autocares tenían un estilo único ya que tenían diseños llenos de colorido, con alusiones a súper héroes que emocionaban a los más pequeños. Los coches empezaron el espectáculo con un explosivo tronar de motores y una competencia entre parejas de los mismos que se intercalaba con acrobacias que ponían los pelos de punta; los pequeños descansos para las grandes máquinas era la continuación del espectáculo con otra tipología de vehículos motorizados de menos tamaño que se enzarzaban en feroces competencias entre el Estado de Connecticut y Massachusetts que concluyó con la victoria, claro está de Connecticut.{besps}igallery/monsterjam{/besps}
Por fin, llegó el descanso y fue entonces cuando las masas de gente se desplazaron a comprar los típicos recuerdos del espectáculo los pequeños espectadores disfrutaron de cochecitos y distintos juguetes que vendían, este descanso se presentó sin mayores incidencias, aunque la gran afluencia de personas pegaron algún susto a aquellos padres que sin querer perdían de vista a sus niños.
Tras el descanso, la segunda parte del espectáculo fue inaugurada por acrobacias ciclísticas de un osado grupo de jóvenes que terminó con la ovación del púbico tras alguna que otra caída aparatosa. En el ocaso del espectáculo se inició el estilo libre, donde los grandes monstruos de cuatro ruedas se dejaron la piel para dejar con la boca abierta a más de un espectador. Se sucedieron innumerables saltos que quitaban la respiración y subían la adrenalina de muchos de los allí presentes.
El espectáculo que dieron estos coches de desmedidas proporciones despertó grandes cantidades de sensaciones, el público presente participó activamente del espectáculo siguiendo las instrucciones de animador y siguiendo el espectáculo sin apenas pestañear. El campo fue ocupado por completo dejando sin duda alguna ver el enorme interés que presenta este tipo de espectáculos entre el público en general que escogió este plan para salir de la rutina habitual y vivir una experiencia novedosa, familiar; que permite terminar el fin de semana con una sensación distinta aunque sin duda alguna los protagonistas fueron los pequeños que al final de la jornada pudieron ver de cerca a los pilotos que tan buen espectáculo dieron, los niños esperaron para la firma de autógrafos como si de superhéroes se tratara la emoción que despertaron fue la mejor imagen del día.
Por Ijhoma Lizcano
Especial para La Voz Hispana de Connecticut
Fotos Alex J. Lopez












