New Haven, es considerada la capital de la cultura de Connecticut. Es aquí donde todos los veranos se realiza el Festival Anual Internacional de Artes e Ideas, y se ofrece conciertos gratuitos, sin olvidar la cultura Latina.
En contraste con otras ciudades de Connecticut, se podría decir quae es el centro, el corazón de la economía regional, del despliegue de firmas públicas, de un boyante desarrollo residencial y es la casa tradicional del sector del Gobierno Institucional.
Estas funciones, conectadas con la estructura física de la ciudad y sus sistemas de circulación y comunicación, forman las bases de una ciudad brillante y exitosa. Tal como lo señaló Richard C. Levin, presidente de la acreditada Universidad de Yale, New Haven “es una ciudad rica por su arquitectura, música, muesos, restaurants y parques, lo suficientemente grande para ser interesante y lo suficientemente pequeña para ser cálida. Lo que la ha hecho merecedora con sobra de merecimientos para estar entre las 10 mejores ciudades de los Estados Unidos en varias ocasiones.
Enrumbar a las próximas generaciones por el sendero de la educación, civismo y los principios morales, son las aspiraciones de un mortal de vanguardia, y así parece entenderlo el alcalde de la ciudad de New Haven.
La luz de esperanza que nos trae esta noticia, nos anima a ser cómplices en el intento de apoyar una gran iniciativa educativa que ofrece enseñanza superior gratuita, independientemente de su estatus migratorio.
El programa llamado “promise”, esta liderado por el alcalde John DeStefano Jr. y el Superintendente de Escuelas Reginald Mayo, junto con el presidente de la Universidad de Yale, Richard Levin, el presidente de Community Foundation for Greater New Haven, William Ginsberg y el gobernador electo Dan Malloy. Yale ha prometido $ 4 millones cada año hasta el 2014 para financiar el programa, que pagará la matricula completa, pero no cubrirá el alojamiento y comida, de todos los estudiantes de las escuelas públicas de New Haven que aspiren a un colegio o universidad pública en el estado de Connecticut. Generosamente han ofrecido hasta un total de $ 28 millones, con proyección de siete años.
Si bien el programa “promesa” no está basado en la necesidad, hay requisitos de elegibilidad que deben cumplirse: los estudiantes tienen que vivir en New Haven. Ellos deben graduarse en una escuela pública de la ciudad, incluidas las escuelas “charter”, ser estudiantes por lo menos desde el noveno grado, un promedio acumulado de 3.0 GPA. Nunca deben haber sido expulsados de la escuela. Completar 40 horas de servicio a la comunidad. Y no se puede perder más del 10 por ciento de los días de clases durante la escuela secundaria.
Los estudiantes que califican y cumplan con todos los criterios de admisión, la ciudad va a proporcionarles la matrícula completa para un máximo de cuatro años en una universidad pública de Connecticut o colegio comunitario.
DeStefano dijo que esta idea refuerza los valores americanos básicos, tales como el trabajo duro y la persistencia. Y describió al programa “promise” como una iniciativa de una ciudad, cuyo pueblo siempre ha demostrado ser “socialmente tolerante”.
Hasta calificó al evento como “el anuncio más importante que jamás se ha realizado en New Haven”, que responderá a las preguntas, “¿Qué hace una gran ciudad?” y “¿Qué se necesita para ayudar a mover hacia adelante a la nueva regeneración de toda esta ciudad? “. La respuesta es obvia, la educación debe ser la prioridad y debemos aplaudir una vez más al alcalde DeStefano, primer ciudadano de este ayuntamiento por tratar de “garantizar los resultados” para los niños, en vez de ofrecerles una efímera oportunidad. ¡Gracias Sr. alcalde por elegir ser puente en lugar de puerto!.








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