sábado, 19 may 2012

Última actualización:10:32:20 PM GMT

    

La Voz de Conneticut

jSharing - JA Teline III

DUDAS

Creo que no creo en ti. Disculpa la franqueza, pero me parece lo más acertado y limpio decírtelo así. No sé bien cuándo dejé de hacerlo, cuándo mi cabeza se llenó de dudas y olvidé rezar por las noche, pero sé que es así.

Si hago un ejercicio mental, un rápido paseo por mi memoria, diría que fue en la época en la que empecé a leer libros con una asiduidad asombrosa. Más libros leía, más dudas me embargaban, menos creía en ti. Fue la misma época en la que me metí muy profundamente en el arte, teniendo vínculos de amistad con poetas, músicos, pintores, con los cuales, siempre acompañados por alguna botella de licor, y también, todo hay que decirlo, de algún porrito, mantenía metafísicas conversaciones que sólo conseguían atribularme más. El arte, creo, ocupó tu lugar, e hizo que yo me creyera un pequeño dios. Entiéndeme bien: no un ser creador, todopoderoso. No. Más bien alguien libre de ataduras; alguien que no rige su vida por preceptos ya escritos y malamente establecidos. Quizá fue por eso que decidí dar un paso al costado: porque consideraba tu religión obsoleta y perjudicial para mi desarrollo, sin contar lo dañina que podía ser para mi libertad. Alguien podría decirme, entonces, que lo que falla es la religión y no tú, pero para creer en ti es necesario tener fe, y yo carezco de ella.

No pocas veces, embargado por una infinita soledad, me pregunto si voy por buen camino, y, sobre todo, si seguir el camino tiene algún sentido, alguna meta. El por qué y el para qué estar en este mundo. Son en esas ocasiones cuando quisiera ser como mi padre, que cree en ti y reza al despertar y al acostarse. Como mi madre, que tiene alguna estampita religiosa entre sus documentos. Como mi hermana mayor, que suele comentarme que eres bueno, generoso con todos y muy particularmente conmigo. Tú le das sentido a sus vidas. Pero mi lado racional se despierta y entiendo que yo no puedo hacer eso con la misma fe con que ellos lo hacen. Soy, en ese aspecto, un lisiado, un minusválido. Me enfrento, entonces, al abismo del alma, desamparado, sin ese dios protector que, para muchos, tiene las respuestas a nuestras preguntas y da valor a nuestras vidas y muertes. Vivir sabiendo que hay un paraíso esperándote puede ser esperanzador. Vivir sabiendo que no hay nada más luego de tu muerte puede ser aterrador. Y, sin embargo, terco, recalcitrante, opto por lo segundo.

Y es que tener fe es creer en algo ciegamente, sin cuestionar nada, y eso es algo que ya no puedo hacer. Se arraiga en mí la creencia de que naces de la imaginación humana como medio para frenar los malos instintos del hombre. Ya no era sólo el miedo al castigo corporal –que siempre puede ser burlado- por el daño cometido, sino también el miedo al castigo divino y eterno, el cual no habría forma de eludir, lo que reprimía la maldad en el hombre. Y eso me parece bien. Estoy de acuerdo con la religión como paliativo para el dolor humano; también como herramienta para mejorar y morigerar los sentimientos humanos; pero no cuando se convierte en dogma y establece prohibiciones discutibles.

Como ves, no podría creer en ti. Prefiero ser una oveja negra, pero libre, a una blanca, pero sumisa. Y hablo sólo de mí, ojo, no juzgo a quienes sí pueden (y quieren) rendirte culto sinceramente. Y tal vez hasta los envidie un poco, pues considero necesario tener algo o alguien superior a que aferrarse, un refugio, en los momentos críticos y duros de la vida, siempre que se crea en eso de corazón. Pero sé que decidí no creer en eso, y soy consecuente con ello, por tanto de leve envidia no pasa. La única certeza con respecto a ti es que sé que moriré sin saber si existes o no realmente. Si no existes, habré vivido mi vida como quise. Pero si existes, gracias por haberme dado la vida que quise.


blog comments powered by Disqus

Tu Supermercado Mexicano por el Internet

Turismo

 

 

Amor aimara

El amor aimara suele ser desap...

Consumo

 

 

Una comida de Pascua elegante

(Family Features) Aporta facil...

Moda

 

 

Los complementos siempre suman

Los complementos recuperan su ...

Sociedad

 

 

Cuando Obama sólo era “Barry”

La revista “Vanity Fair” ha ofrecido un adelanto de una nueva biografía sobre el pres...
blog comments powered by Disqus