El fuerte terremoto que sacudió Haití y del que se cumple ahora un mes ha supuesto para los californianos una nueva llamada de atención sobre el desastre que, inevitablemente, está por venir. Un temblor de consecuencias catastróficas: el temido "Big One".
"Es un hecho", afirman los sismólogos, respaldados con numerosos estudios científicos y estadística en mano. El pronóstico, desde luego, es preocupante. Hay un 98 por ciento de posibilidades de que la conocida falla de San Andrés genere un movimiento telúrico de al menos 7,8 grados en la escala de Ritcher en los próximos 30 años.
El anunciado sismo tendrá su epicentro en algún lugar del sur de California, una zona de EE.UU. donde residen más de 20 millones de personas.
El vaticinio es para tomárselo en serio. A pesar de las limitaciones de la ciencia para anticipar el día y la hora a la que se producirán las sacudidas terrestres, los métodos empleados sí han demostrado ser bastante eficaces a largo plazo.
Hace dos años el equipo del profesor estadounidense Paul Mann de la Universidad de Texas avisó de un inminente terremoto en Haití.
EL ESTRÉS SÍSMICO PRESAGIA LO PEOR.
Tras siglos de baja actividad telúrica en una zona donde convergen las placas de Norteamérica y el Caribe, y las fallas Septentrional y Enriquillo, líneas divisorias entre ambas, el estrés sísmico acumulado hacía presagiar lo peor.
Precisamente la falla Enriquillo fue la que originó el 12 de enero el movimiento de intensidad 7 que asoló el país isleño y dejó al menos 200.000 muertos. Mann había predicho que el temblor sería de 7,2 grados, erró por muy poco.
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{besps_c}0|39655_1.jpg|PUERTO PRÍNCIPE (HAITI). 31/01/2010.- Un fiel católico ora el pasado día 31 de enero de 2010, en las ruinas de la Catedral de Puerto Príncipe (Haití). EFE/El pronóstico, desde luego, es preocupante. Hay un 98 por ciento de posibilidades de que la conocida falla de San Andrés genere un movimiento telúrico de al menos 7,8 grados en la escala de Ritcher en los próximos 30 años./besps_c}
{besps_c}0|39655_2.jpg|SAN FRANCISCO (ESTADOS UNIDOS) 14/10/09.- Fotografía tomada el 11 de octubre del 2009 del puente Golden Gate en San Francisco, California (Estados Unidos)./besps_c}
{besps_c}0|39655_3.jpg|PUERTO PRÍNCIPE (HAITÍ), 27/01/2010.- Un grupo de personas y vehículos transita el pasado 27 de enero de 2010, entre los escombros en una calle del centro de Puerto Príncipe (Haití). Hace dos años el equipo del profesor estadounidense Paul Mann de la Universidad de Texas avisó de un inminente terremoto en Haití.{/besps_c}
{besps_c}0|39655_4.jpg|San Francisco (EEUU), 17/4/06.- La ciudad estadounidense de San Francisco recuerda en su centenario el terremoto del 18 de abril de 1906 con conciertos, ballet y exposiciones, entre ellas, una muestra que revela el importante papel que jugaron los fotógrafos aficionados para documentar el desastre. EFE/{/besps_c}
{besps_c}0|39655_5.jpg|San Francisco (Estados Unidos), 18-4-1906.- El City Hall depués del terremoto, de magnitud 8,3 en la escala Richter, que sacudió a la ciudad californiana. Tras el seismo un grave incendio devoró el centro comercial, más de 28 000 edificios destruidos. Las víctimas mortales ascienden a 700 personas. EFE/{/besps_c}
"La falla de San Andrés es de movimiento lateral, como la de Haití", explicó a Efe Jean Paul Ampuero, profesor de sismología del Instituto Tecnológico de California, si bien matizó que la principal diferencia entre ambas es que Enriquillo pasa directamente por debajo de suelo urbano y la falla californiana está lejos, "al otro lado de las montañas".
Un dato que suena tranquilizador si no fuera porque la zona de Los Ángeles, segunda urbe más poblada de EE.UU., se encuentra "sobre un valle sedimentario, un tipo de suelo que amplifica los movimientos sísmicos”.
"Al llegar aquí, las ondas cobrarán fuerza", indicó Ampuero, quien comparó las características de Los Ángeles con México D.F., que sufrió el violento terremoto de Michoacán en 1985.
En aquél caso la falla se encontraba a 300 kilómetros de la capital del país latinoamericano, pero el efecto de la sacudida se incrementó bajo la ciudad, debido a que ésta se levanta sobre un antiguo lago.
Al menos 9.500 personas murieron (hasta 35.000, según otras fuentes), 30.000 resultaron heridas y 100.000 se quedaron sin hogar, según datos del USGS, entidad estadounidense que estudia los terremotos.
“NO HAY QUE MINIMIZAR” LA AMENAZA.
Bien es cierto que las condiciones de México en 1985 o de Haití, el país más pobre de Occidente, distan de las que cuenta California, el estado más rico de la primera potencia del mundo, aunque Ampuero asegura que "no hay que minimizar" la amenaza.
"Si se produjese sismo de 7 grados en San Andrés (como el de Haití) no lo consideraríamos el 'Big One'. Tendría que ser mínimo de 7,8. En Haití se fracturó una zona de falla de 30 kilómetros y aquí estamos hablando de un fenómeno diez veces mayor en extensión. De hecho, es probable que se genere otro gran temblor en Haití en un tiempo, ya que el ocurrido en enero distribuyó tensión en las fallas cercanas y éstas pueden quebrar", aventuró Ampuero.
La asunción generalizada es que el "Big One" será demoledor. Las autoridades son conscientes de ello y por eso desde hace años se promueve la construcción de infraestructuras capaces de soportar un sismo de gran magnitud y se educa a la población en qué hacer en caso de que el suelo se empiece a mover.
Desde luego la solución no está en situarse debajo del marco de una puerta, uno de los mitos sobre sismos que se desmiente en la web estatal Terremotos.org. Lo mejor, ocultarse bajo una mesa o cubrirse como se pueda para evitar resultar herido por caída de cascotes o rotura de cristales. Después, evacuar el edificio.
Uno de los pilares de ese plan de entrenamiento es el simulacro estatal anual conocido como "ShakeOut", en el que, por un rato, millones de personas actúan coordinadamente como si el techo se les estuviera cayendo encima. Una prueba que sirve de práctica también para los servicios de emergencia.
A pesar de todo, las estimaciones oficiales barajan la hipótesis de que el "Big One" causará de forma directa 2.000 muertes y 53.000 heridos. Colapsarán 1.500 edificios, entre ellos 5 altas torres, y 300.000 resultarán seriamente dañados. Unas cifras que podrían duplicarse en los días posteriores al terremoto por culpa de la inseguridad, los previsibles problemas de suministro de energía, de agua y de alimentos pero, sobre todo, de los incendios.
El material principal de construcción en la zona es una pasta o aglomerado de madera, más flexible que el hormigón a la hora de absorber vibraciones, pero inflamable. Las llamas se podrían propagar con rapidez en las ciudades tal y como ocurrió en el conocido sismo que arrasó San Francisco en 1906 en el que perecieron más de 3.000 personas.
El último gran terremoto que sacudió el sur de California fue en Northridge en 1994, con una magnitud de 6,7 grados con origen en una falla de la que no se tenía constancia, confesó Ampuero. Una falla que desde entonces se sumó a la lista de las más de 300 que, se sabe, recorren el estado.
En Northridge, una zona residencial 50 kilómetros al norte del centro de Los Ángeles, el temblor derrumbó aparcamientos, algunos puentes colapsaron, 57 personas murieron y se contabilizaron 9.000 heridos.
"Algunas lecciones se han aprendido desde entonces", dijo Ampuero, aunque no se puede comparar ese sismo con el "Big One", ni en fuerza, ni en duración. Aquel duró segundos, el que está por venir podría prolongarse por minutos.
El auténtico precedente del "Big One" sucedió en 1857 cerca de Fort Tejon, un acuartelamiento militar que estaba situado al norte de Santa Bárbara, donde se produjo una sacudida con origen en la falla de San Andrés que se cree alcanzó los 7,9 grados en la escala de Ritcher.
A pesar de la severidad del temblor, apenas hubo consecuencias debido a la poca población que habitaba California por entonces. Dos personas murieron.
Los registros geológicos indican que fenómenos sísmicos de esa magnitud se repiten con una media de 150 años. Hace tres que se cumplió el plazo para el sur de California.
Lo ocurrido en Haití recordó nuevamente que el estado vive en el tiempo de descuento.
sábado, 31 jul 2010
Última actualización:04:00:00 AM GMT










